Qué es la Ley de Segunda Oportunidad y a quién se aplica
La Ley de Segunda Oportunidad (conocida también como Ley Segunda Oportunidad) se aprobó en 2015 y hoy está integrada en el texto refundido de la Ley Concursal, reformado en 2022. Es una herramienta pensada para personas en situación de sobreendeudamiento: permite a particulares y autónomos en situación de insolvencia, que no pueden pagar sus deudas de forma regular (préstamos, tarjetas, avales o deudas con bancos y fondos que han comprado la deuda), obtener la exoneración del pasivo insatisfecho: la cancelación de las deudas que no se pueden pagar, con sus intereses. El objetivo es dar una solución a quien no puede salir del endeudamiento y permitirle recuperar la estabilidad económica. Se aplica en toda España a personas físicas, incluidos los autónomos por las deudas de su actividad; las sociedades y demás empresas con forma de persona jurídica tienen su propio régimen. Para el acceso a la exoneración hay que ser deudor de buena fe, lo que la ley concreta en una serie de requisitos, como no haber sido condenado en los años anteriores por determinados delitos patrimoniales o económicos ni sancionado por infracciones tributarias o de la Seguridad Social muy graves. La exoneración no alcanza al avalista: los acreedores pueden seguir reclamando a quien avaló la deuda.
Exoneración con liquidación o con plan de pagos
- Exoneración con liquidación: se venden los bienes del deudor para pagar lo posible y se cancelan las deudas restantes. Si no hay bienes suficientes ni para cubrir los gastos del procedimiento, se tramita como concurso sin masa.
- Exoneración con plan de pagos: el deudor conserva sus bienes, incluida la vivienda habitual, y se compromete a destinar parte de sus ingresos durante tres años, o cinco si mantiene la vivienda habitual, a pagar a sus acreedores. Al terminar, se cancelan las deudas pendientes incluidas en el plan.
No todas las deudas se cancelan. Quedan fuera, entre otras, las pensiones de alimentos, las responsabilidades civiles derivadas de delito y las multas penales, y las deudas con Hacienda y la Seguridad Social solo se exoneran de forma limitada. Por eso es importante hacer desde el principio un análisis de la situación: qué deudas tiene cada persona, qué parte se podrá cancelar y si algún préstamo contiene cláusulas abusivas cuya nulidad pueda reclamarse y reducir la deuda.
El procedimiento en Tenerife
El concurso de la persona física, sea o no empresaria, se presenta ante la sección de lo mercantil del Tribunal de Instancia de Santa Cruz de Tenerife, que desde la Ley Orgánica 1/2025 integra los antiguos Juzgados de lo Mercantil. Los vecinos de La Gomera y El Hierro también lo tramitan en esta provincia; en el resto de las Islas Canarias, cada deudor acude a la de su domicilio. La declaración del concurso suspende, con algunas excepciones, los embargos y las ejecuciones individuales, y la resolución se inscribe en el Registro Público Concursal. La preparación de la solicitud es el punto de partida: hay que reunir la relación de bienes, deudas e ingresos y los datos de todos los acreedores, clasificados según el tipo de deuda. La duración del procedimiento depende sobre todo de si hay bienes que liquidar o un plan de pagos que cumplir.
Qué buscar en un abogado de segunda oportunidad en Tenerife
- Especialización en derecho concursal de persona física y experiencia ante la sección de lo mercantil de la provincia, también en la defensa frente a la reclamación de bancos y acreedores mientras se tramita el procedimiento.
- Un estudio previo de las deudas, los bienes y los requisitos de buena fe antes de presentar el concurso, con un equipo que acompañe al deudor en cada fase del proceso.
- Información clara sobre qué deudas se pueden cancelar, qué ocurre con la vivienda si el deudor tiene su propiedad y qué riesgos tiene cada opción según la normativa concursal, sin promesas de resultado.
- Colegiación en el Ilustre Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife o práctica acreditada en la provincia.
Segunda oportunidad en Tenerife: cómo funciona
El mecanismo de segunda oportunidad, regulado en el texto refundido de la Ley Concursal, permite a particulares y autónomos insolventes de buena fe alcanzar la exoneración del pasivo insatisfecho, con o sin plan de pagos, y con un régimen específico para la vivienda habitual. En Santa Cruz de Tenerife, el concurso de persona física se tramita ante la sección de lo mercantil del Tribunal de Instancia.
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