Especialistas en seguros: Tenerife y las reclamaciones más frecuentes
El contrato de seguro se rige por la Ley 50/1980, de Contrato de Seguro. Los abogados especializados en esta materia no venden pólizas, a diferencia de las corredurías: su trabajo es reclamar a la compañía cuando rechaza un siniestro, paga menos de lo debido o tarda en pagar, y también asesoran y defienden a aseguradoras y corredurías. Los conflictos más frecuentes son:
- Siniestros rechazados en seguros de hogar, comercio o comunidades (daños por agua, incendio, robo), alegando exclusiones o que el daño no está cubierto.
- Seguro de vida e invalidez, a menudo vinculado a un préstamo hipotecario, cuando la compañía se niega a pagar tras el fallecimiento o la incapacidad alegando que el asegurado ocultó una enfermedad previa. También generan conflictos los seguros de vida-ahorro y los de decesos.
- Seguros de accidentes, de salud y de viaje: negativas a cubrir tratamientos o gastos médicos y reclamaciones por la valoración de las secuelas.
- Accidentes de tráfico, frente al seguro obligatorio de circulación del coche o la moto responsable, con la valoración del daño personal según el baremo de la Ley 35/2015.
- Responsabilidad civil: la víctima de un daño puede demandar directamente a la aseguradora del responsable (acción directa del artículo 76). También se discuten las coberturas de los seguros de responsabilidad civil de una actividad profesional o empresarial.
Derechos del asegurado frente a la aseguradora
- Cláusulas limitativas: las que restringen los derechos del asegurado solo son válidas si están destacadas de forma especial y han sido específicamente aceptadas por escrito (artículo 3).
- Declaración del riesgo: el asegurado debe contestar con veracidad el cuestionario que le presente la compañía al contratar (artículo 10). Si la aseguradora no hizo preguntas concretas, difícilmente puede alegar después una ocultación.
- Plazo de pago: la aseguradora debe pagar la indemnización tras las investigaciones y peritaciones necesarias y, en todo caso, abonar en cuarenta días desde la declaración del siniestro el importe mínimo de lo que pueda deber (artículo 18).
- Intereses de demora (artículo 20): si no paga en tres meses sin causa justificada, la indemnización devenga un interés anual igual al legal del dinero incrementado en un 50 %, que a partir de los dos años no puede ser inferior al 20 %.
- Peritación contradictoria: si no hay acuerdo sobre el importe de los daños, cada parte designa un perito (artículo 38).
- Plazos para reclamar: las acciones prescriben a los dos años en los seguros de daños y a los cinco en los de personas (artículo 23).
Cómo se reclama a una aseguradora en Santa Cruz de Tenerife
El primer paso es una reclamación por escrito al servicio de atención al cliente o al defensor del asegurado de la compañía. Si la respuesta no es satisfactoria, puede presentarse una reclamación ante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, cuyo informe no obliga a la aseguradora. La vía judicial se sigue ante la sección civil del Tribunal de Instancia del partido judicial que corresponda, después de intentar un acuerdo por alguno de los medios adecuados de solución de controversias que exige la Ley Orgánica 1/2025. Hasta 15.000 euros se tramita como juicio verbal, y las apelaciones las resuelve la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife.
Los daños por fenómenos extraordinarios, como inundaciones extraordinarias o erupciones volcánicas (en Canarias se aplicó tras la erupción de La Palma de 2021), los cubre el Consorcio de Compensación de Seguros para quienes tienen contratada una póliza en determinados ramos, aunque la póliza no los mencione.
Qué buscar en un abogado de seguros en Tenerife
- Especialización en derecho de seguros y responsabilidad civil, con experiencia en la lectura de pólizas y cláusulas de cualquier tipo de cobertura y del sector asegurador.
- Un equipo de profesionales que trabaje con peritos y médicos propios para rebatir la valoración de la compañía o el coste de reparación que propone, y que se ocupe de las gestiones con ella, con la documentación del siniestro a disposición del cliente.
- Asesoramiento claro sobre la situación y las opciones del asegurado, y criterio para negociar y tomar la decisión de ir a juicio cuando la oferta no cubre el daño, sin promesas de resultado. Por ejemplo, en una reclamación de hogar la discusión puede centrarse en la causa del daño, en el uso que se daba a la vivienda o en el importe de la reparación.
- Una asesoría previa útil también al contratar: la revisión de la póliza antes de firmar, para comprobar que la protección se ajusta a las necesidades del asegurado y al objetivo del seguro, evita muchos problemas posteriores.
- Colegiación en el Ilustre Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife o práctica acreditada en la provincia.
Si el daño lo causó un tercero, consulta también el ranking de abogados de responsabilidad civil en Santa Cruz de Tenerife.