Despido disciplinario, despido objetivo y sanciones: qué se puede recurrir
Buena parte de las consultas que recibe una abogada para despido improcedente en Badajoz empiezan antes del despido. Primero llega una amonestación por escrito, luego una suspensión de empleo y sueldo, y al final una carta de despido disciplinario que invoca «reiteración» de faltas. Cada uno de esos pasos puede impugnarse, y dejar pasar las primeras sanciones sin recurrirlas facilita a la empresa construir el caso.
Las sanciones se recurren en el mismo plazo que el despido, 20 días hábiles desde la notificación. El juez revisa si la falta está tipificada en el convenio aplicable, si la sanción es proporcionada y si la empresa respetó el plazo de prescripción de la infracción. Un despido disciplinario basado en faltas ya prescritas o en hechos que no constan en la carta suele terminar declarado improcedente.
El despido objetivo (arts. 52 y 53 del Estatuto de los Trabajadores) funciona de otra manera. La empresa alega causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, ineptitud o falta de adaptación, y tiene que entregar la carta con preaviso de 15 días y poner a disposición una indemnización de 20 días por año. Si falla la causa o la forma, el despido también es improcedente. En la práctica, los defectos más comunes son cartas que describen la causa de forma genérica, sin cifras ni datos que permitan comprobarla, y la ausencia del preaviso sin abonar los días correspondientes.
Qué supone que un despido sea improcedente
Declarada la improcedencia, la empresa opta en cinco días entre readmitir con salarios de tramitación o indemnizar con 33 días por año de servicio, con el límite de 24 mensualidades (art. 56 ET). Si eres representante de los trabajadores, la opción es tuya. Cuando hay indicios de discriminación, represalia o vulneración de derechos fundamentales, el abogado debe plantear la nulidad, que obliga a readmitir.
Cómo se tramita en Badajoz
- Papeleta de conciliación ante la UMAC de Badajoz, la Unidad de Mediación, Arbitraje y Conciliación de la Junta de Extremadura. Suspende el plazo de caducidad.
- Acto de conciliación: si hay acuerdo, tiene fuerza ejecutiva y el asunto termina ahí.
- Sin acuerdo, demanda ante la Sección de lo Social del Tribunal de Instancia de Badajoz, con sede en la calle José Caldito Ruiz.
- Recurso de suplicación, en su caso, ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, que tiene su sede en Cáceres.
Si trabajas en otra comarca de la provincia, la demanda se presenta ante la sección de lo social con jurisdicción sobre tu partido judicial o sobre el domicilio de la empresa. La ley permite elegir entre el lugar donde se prestaban los servicios y el domicilio de la empresa, y tu abogado te dirá cuál conviene más.
Qué valorar al elegir abogada o abogado de despidos en Badajoz
Más que el género o el tamaño del despacho, importa la práctica diaria en la jurisdicción social de Badajoz. Pregunta cuántos juicios de despido lleva al año y cómo trabaja la prueba: testigos, mensajes, registros de jornada, informes de detectives cuando la empresa los aporta. Una buena profesional revisa también el convenio colectivo aplicable, porque de él dependen el catálogo de faltas y parte del salario que se tiene en cuenta para la indemnización.
Valora la claridad. Debes salir de la primera reunión sabiendo qué pides (improcedencia, nulidad o ambas en subsidio), qué cantidad aproximada está en juego y qué papel tendrá la conciliación. El Ilustre Colegio de Abogados de Badajoz puede confirmarte que el profesional está colegiado y en ejercicio.
Un consejo práctico
Guarda todo lo que recibas por escrito y anota fechas: la de la sanción, la de la carta, la del último día trabajado. El plazo de 20 días hábiles no se amplía por desconocimiento, y buena parte de las reclamaciones que se pierden en Badajoz se pierden por llegar tarde, no por falta de razón.